Testimonios

 

 

Medicina Natural

En agosto del 2012 fui diagnosticada con cáncer de mama, etapa IV con metástasis a hueso. En mi carrera profesional como psicóloga, traté a muchos clientes con enfermedades crónicas y terminales y ahora era el momento para mí de buscar ayuda. Al comenzar a tomar decisiones sobre mi tratamiento, busqué a la Dra. Chotocruz como mi acompañante y guía. Con su educación y experiencia, primero como médico, luego como profesional en Medicina Natural, respeté su conocimiento en bioquímica, nutrición y tratamientos médicos, y respeté su manera de pensar holística para lograr que mi cuerpo tuviera un mejor terreno biológico interno para la recuperación y evitar en lo posible una recaída. Elegí un programa de tratamiento integral oncológico, combinando lo mejor de la medicina convencional con terapias complementarias alternativas. Para estas terapias alternativas dependía de la guía de la doctora Chotocruz. Antes de la cirugía, fortalecí mi cuerpo recibiendo nutrientes vía intravenosa, mega-dosis de vitamina C balanceadas con otras vitaminas y minerales. También empecé a tomar suplementos nutricionales. Cuando comenzó la quimioterapia, dos días después de cada sesión, recibía la terapia intravenosa de nutrientes con la Dra. Chotocruz. Aunque la quimioterapia nunca es fácil, experimenté un mínimo de efectos secundarios y sobre todo logré mantener mi bienestar mental y espiritual. Como estaba luchando por mantener mi peso, la nutricionista Marianne Monteil me dio sugerencias valiosas para mi dieta. A la mitad de mis tratamientos de quimioterapia, estaba cada vez más débil. En este punto, la Dra. Chotocruz me recomendó acupuntura con el Dr. Mauricio Carmona de su clínica. El Dr. Carmona está capacitado como médico y especializado en Acupuntura. Recibió mis archivos médicos y consultó con sus profesores de acupuntura en los EEUU, donde estudió. Las sesiones semanales de acupuntura han mejorado en gran medida mi recuperación entre cada sesión de quimioterapia. Estoy muy agradecida de haber encontrado a la Dra. Chotocruz y su equipo de profesionales, quienes me han ayudado y guiado a través de estos tratamientos. Los oncólogos están asombrados de lo bien que he tolerado la quimioterapia, básicamente sin ningún efecto o crisis secundaria, y la metástasis en huesos ha sido mayormente eliminada con la quimioterapia y los nutrientes de las terapias alternativas. Jude Gladstone-Cade
 Desde hace muchos años (15 aprox.) había padecido de migrañas, situación que empeoró después de una histerectomía radical hace 6 años, más la terapia de sustitución hormonal para compensar la menopausia precoz, amplificó en frecuencia e intensidad los dolores y aparecieron síntomas nuevos como fatiga crónica, insomnio, dolores musculares, ansiedad, cambios del estado de ánimo, sudoraciones, etc. En fin, las molestias  fueron más y más fuertes, llegando hasta utilizar morfina. De hecho los analgésicos y tratamientos preventivos de la migraña no lograban efecto, al punto que se acabaron las opciones farmacológicas existentes. Fue de esta manera que decidí probar una terapia alternativa, pero aplicada por profesionales serios y dedicados, así llegue a la consulta con la Doctora Yasmín Chotocruz y el Dr. Mauricio Carmona, quienes en conjunto trataron con éxito casi inmediato mi problema de salud. Durante años no me sentía como hoy.  Recuperé mi salud y desde entonces tengo una calidad de vida mucho mejor. Agradezco a Dios y a los doctores de Balance y Bienestar, por su trato amable, humano, profesional y sincero. Silvia María Sánchez Esquivel
En este momento tengo más de 55 años y desde hace más de siete años comencé a sentirme muy cansada y muy sensible al estrés y a los eventos que me afectaran la parte emocional. Hubo días en que a media mañana y en la tarde tenía que hacer una siesta por lo cansada que me sentía. Además el sistema inmunológico se había vuelto loco ya que una ocasión tuve ocho gripes seguidas. Fui a gran cantidad de médicos, comenzando por el ginecólogo que me mandó un tratamiento de hormonas, que aparte de aliviarme los calores, no pasó a más. Cuando fui donde otros doctores, unos me mandaron antidepresivos y otros tratamientos para fibromialgia. En ninguno de los casos sentí mejoría y por el contrario, algunos de los medicamentos me provocaron grandes deseos de llorar durante ciertos días al mes. A todo esto estuve en terapia psicológica que me ayudó mucho pero aún así los malestares físicos continuaron. Desde hace dos meses y medio empecé a tratarme con la doctora Chotocruz, quien me acogió sin hacerme sentir “la loca”. Me hizo exámenes exhaustivos y determinó que estaba sobremedicada con las hormonas en algunas áreas y sin tratamiento en otras y me recetó un tratamiento acorde a mis necesidades reales, individuales y específicas. En estos momentos con solo dos meses de tratamiento me parece increíble el cambio que he experimentado. Nuevamente tengo deseos de hacer cosas, no siento el cansancio intenso que sentía y el ánimo es de nuevo de la manera que había sido antes. Hoy, no puedo explicar mi agradecimiento con la doctora por la desmesurada mejoría en relación con toda mi salud y estado de ánimo, ya que en este caso una iba de la mano de la otra. I. Sancho
Cansada, adolorida, angustiada y sin mi habitual alegría y entusiasmo por la vida, así llegué a la consulta de la Dra. Yasmín Chotocruz en la Clínica Balance y Bienestar. Después de dos intervenciones quirúrgicas en un lapso de 5 años, una histerectomía parcial y una apendicetomía, empecé a experimentar quebrantos bastante severos en mi salud física y en mi comportamiento, sufría cambios severos en el estado anímico, con llanto fácil. Después de ser una persona activa y divertida me convertí en una persona agotada, terminando casi “a rastras” un día promedio de trabajo. Con tanta diversidad de síntomas y como profesional en salud, conocía de sobra las limitaciones que habría en la medicina tradicional para diagnosticar y tratar mi problema. Tendría que visitar posiblemente a muchos especialistas, con la desilusión y angustia de saber que muy posiblemente todos se concentrarían en solo una parte de mi problema obviando lo demás, así que intenté con todas mis fuerzas superar la situación mediante la sugestión positiva, pensé que si era optimista y me aferraba a mi estilo de vida todo regresaría a la normalidad en corto tiempo. Por supuesto la mejoría nunca llegó, todo lo contrario, cada vez me sentía peor. Hace más o menos un año y medio, con la intervención de una gran amiga preocupada por mi salud, me recomendó buscar alternativas; empecé mi tratamiento con la Dra. Chotocruz. Desde la consulta inicial tuve un buen presentimiento, la doctora me escuchó cuidadosamente y ese mismo día obtuve una explicación integral y científica de mi problema. Después de realizarme estudios empecé con los tratamientos, los cuáles con su acompañamiento, se fueron modificando de acuerdo a mis necesidades. Actualmente me siento mejor que nunca, hemos solucionado problemas de insomnio, gastrointestinales y hormonales. En términos generales he recuperado mi salud y mi energía. Agradezco a la Dra. Chotocruz su profesionalismo y compromiso. Con toda honestidad deseo que otras personas se puedan beneficiar de sus conocimientos, ahora no dejo pasar oportunidad para recomendar sus servicios a familiares, compañeros y amigos. Cintia Monge Blanco.

Nutrición

Mi nombre es Ana, soy una mujer de 25 años y este es mi testimonio. Desde los 22 años y después de un año de matrimonio, mi esposo y yo decidimos tener un hijo, sin embargo no contábamos con que nos resultaría bastante difícil y frustrante. Después de algunos meses de intentarlo y no haberlo logrado y de siete meses de sangrados constantes, y de haber subido prácticamente 20 kilos de peso, comenzamos a andar de doctores en doctores. Al principio creíamos que el problema era sólo mío, sin embargo, mi esposo se hizo un espermograma y resultó que tenía una movilidad que andaba entre el 4 al 10, movilidad demasiado baja para poder lograr un embarazo; así que, algunos de los especialistas que nos atendieron nos llegaron a decir que para tener un hijo sólo con una fertilización in vitro y otros decían que con esa movilidad no intentarían ningún programa de fertilidad. Gracias a Dios, a la Virgen y a la Dra. Chotocruz y Dra. Marianne, logré rebajar 19 kilos en unos pocos meses, se mejoró mi salud en general, reduciendo la dosis de algunos tratamientos y eliminando uno de los que toma para no retener líquidos, se me reguló el ciclo menstrual y los desordenes hormonales que tenía, en relación con mi esposo le dieron tratamiento para mejorar la movilidad de los espermatozoides, e increíblemente sorprendente para todos con sólo dos meses que mi esposo tomó el tratamiento y con siete meses de haber comenzado a ser tratada por ambas doctoras este mes de mayo nos dimos cuenta de que vamos a ser padres. Se imaginarán nuestra felicidad y agradecimiento a las doctoras Chotocruz y Marianne, que son excelentes personas y profesionales, que Dios las bendiga. Gracias a ambas por su ayuda. Ana Gabriela Sandoval
Siempre había sido una persona activa y hasta el día de hoy con buena salud, nunca había tenido problemas de sobre peso, hasta que hace un tiempo se me hizo una pequeña hernia y el doctor me recomendó dejar de ir al gimnasio. Mi trabajo entre semana, la mayor parte del tiempo es sentado en una oficina, había tenido serios problemas con desordenes de comidas, nunca desayunaba, mucho menos tomar una merienda a la media mañana y media tarde, lo que si nunca me faltaba, esa famosa cena después de las 9 pm o más tarde. Todo eso ayudo a que ganara muchos kilos, algún tiempo llegué a pesar 65 kilos y ahora pesaba 81 kilos, toda la ropa que usaba la tuve que guardar y comprar nueva, desde luego que no me sentía nada bien con las nuevas tallas, ahora compraba camisas L y pantalones 34 o 36, cuando siempre usaba camisas S o M y era 30 o 31 en pantalones. Soy fotógrafo y siempre me ha gustado salir en fotos, pero empecé a odiar salir en fotos, lo evitaba hasta donde se podía, un día viendo una de esas fotos donde me etiquetaron en una red social dije: no, esto ya es mucho y sigo subiendo cada vez más, de verdad debo hacer algo. Un amigo de casualidad me hablo de la dieta HCG, que vio un reportaje de Miami sobre la dieta y que la gente confirmaba los buenos resultados, de inmediato me puse a buscar en internet que era la famosa dieta HCG y si existía en Costa Rica, lo primero que me salió fue la Clínica Balance y Bienestar, leí algunos testimonios e información y decidí que quería probar esto, así que llamé y saque una cita. Lo barato sale caro, yo me mentalice a que quería invertir en esto, porque si sentía que estaba pagando por algo lo iba aprovechar más, además, esto iba ser un compromiso conmigo mismo, una meta, no quería usar la excusa de no tengo tiempo o no puedo hacerlo, desde la primera cita en la clínica me comprometí no solo de lograr la meta, sino mejorarla si era posible. Quería ayudar al proceso de la dieta volviendo a hacer ejercicios, aun tengo la hernia, así que no podía ir al gimnasio, así que empecé a hacer Jog-Walk, que es correr y caminar en una misma rutina de ejercicio. La doctora me recomendó hacerlo un mínimo de tres veces a la semana, pero yo decidí hacerlo todos los días y tuve que disciplinarme para sacar ese tiempo, eso implicaba madrugar para poder hacer esto. Seguir la dieta al pie de la letra más la rutina de ejercicio diaria, han hecho que algunos días pierda hasta un 1 kilo por día, otros días un poco menos, pero inspira ver que cada vez que me peso voy bajando esos kilos que sobran. Aún no termino el programa, tengo mes y medio de estar con la dieta y de hacer ejercicio, aún me queda una cita con la doctora y he bajado más de 10 kilos, mi peso actual es de 69 kilos, el peso meta que puse con la doctora fue de llegar a 70 kilos, así que si logré pasar esa meta. Tuve que empezar a sacar la ropa que no había vuelto a usar en años, porque la actual me queda nadando, no tienen idea de cuan gratificante es poder hacer eso, lavar esa ropa que huele ha guardado para volverla a usar, por dicha nunca la regale! Mi idea es seguir con esta constancia y disciplina, no quiero echar a perder todo el esfuerzo, lo que más me alegra fue salir del sedentarismo y que me siento feliz conmigo mismo, estoy motivado, duermo mejor y me levanto a ver que de la vieja ropa me pongo hoy. Agradezco a la Dra. Yasmín Chotocruz y a la Dra. Marianne Monteil por poner a disposición este programa y por motivarme a lograr los objetivos. Si estás dispuesto a disciplinarte y hacer un cambio desde luego recomiendo hacer la dieta HCG. Minor Cortés Ch.
 Siempre fui una persona delgada, pero cuando llegué a la edad madura, entre los 45 y 53 años de edad subí de peso a tal grado que me sentía muy incómoda, las personas que me conocían de antes me preguntaban ¿por qué ha subido tanto de peso?, empecé a tener problemas con el colesterol y los triglicéridos, me cansaba mucho y pasé de usar talla S o M dependiendo del tipo de ropa a comprar talla XL, llegué a pesar 81 kilos. A raíz de que la compañera de trabajo, la Dra. Jenny Vásquez Vásquez, quien coordina la Oficina de Salud de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica, invitó a la Dra. Yazmín Chotocruz, especialista en Equilibrio Hormonal y Bioidénticos tanto para que nos valorara a las funcionarias que deseáramos conocer nuestra situación hormonal como para recibir información sobre los bioidénticos, fue que decidí anotarme en un programa de cuatro sesiones (2 meses) con la Dra. Marianne Monteil Vidal, especialista en Nutrición, quien trabaja junto con la Dra. Chotocruz, ambas me sometieron a un tratamiento de pérdida de peso con el HCG y una dieta especial para mi condición. Dos meses después, les puedo decir que peso 67 kilos, ahora los comentarios de las personas conocidas es qué bien se ve, volvió la Sandra de antes, entre otros, tuve que pagar a arreglar alguna de mi ropa y comprarme otra, pues todo me queda grande, esto como parte de mi motivación. Además de mejorar mi salud física, puedo decir que me siento muy bien emocionalmente, pues he vuelto a ser la de antes una persona sin sobrepeso, practicando ejercicio, sobre todo caminando en las mañanas por 40 minutos, es decir, más saludable. Recordemos que el ser humano siempre anda en busca de la felicidad y una de las maneras de conseguirla es teniendo una vida saludable, trabajar más en el campo de la promoción y prevención de las enfermedades. Sandra Cubero  
Cansada, adolorida, angustiada y sin mi habitual alegría y entusiasmo por la vida, así llegué a la consulta de la Dra. Yasmín Chotocruz en la Clínica Balance y Bienestar. Después de dos intervenciones quirúrgicas en un lapso de 5 años, una histerectomía parcial y una apendicetomía, empecé a experimentar quebrantos bastante severos en mi salud física y en mi comportamiento, sufría cambios severos en el estado anímico, con llanto fácil. Después de ser una persona activa y divertida me convertí en una persona agotada, terminando casi “a rastras” un día promedio de trabajo. Con tanta diversidad de síntomas y como profesional en salud, conocía de sobra las limitaciones que habría en la medicina tradicional para diagnosticar y tratar mi problema. Tendría que visitar posiblemente a muchos especialistas, con la desilusión y angustia de saber que muy posiblemente todos se concentrarían en solo una parte de mi problema obviando lo demás, así que intenté con todas mis fuerzas superar la situación mediante la sugestión positiva, pensé que si era optimista y me aferraba a mi estilo de vida todo regresaría a la normalidad en corto tiempo. Por supuesto la mejoría nunca llegó, todo lo contrario, cada vez me sentía peor. Hace más o menos un año y medio, con la intervención de una gran amiga preocupada por mi salud, me recomendó buscar alternativas; empecé mi tratamiento con la Dra. Chotocruz. Desde la consulta inicial tuve un buen presentimiento, la doctora me escuchó cuidadosamente y ese mismo día obtuve una explicación integral y científica de mi problema. Después de realizarme estudios empecé con los tratamientos, los cuáles con su acompañamiento, se fueron modificando de acuerdo a mis necesidades. Actualmente me siento mejor que nunca, hemos solucionado problemas de insomnio, gastrointestinales y hormonales. En términos generales he recuperado mi salud y mi energía. Agradezco a la Dra. Chotocruz su profesionalismo y compromiso. Con toda honestidad deseo que otras personas se puedan beneficiar de sus conocimientos, ahora no dejo pasar oportunidad para recomendar sus servicios a familiares, compañeros y amigos. Cintia Monge Blanco.

Acupuntura

Mi nombre es Jennell Ramírez, tengo 35 años de edad y 12 semanas de embarazo. Hasta las 6 semanas de embarazo todo iba perfecto, no tenía ningún tipo de molestia; empecé a sentirme con mucha indigestión, llenura y malestar general todo el día pero mayormente en la tarde después del almuerzo, ya para la noche el malestar era insoportable. Inicié a padecer de náuseas en varias ocasiones y tuve varios episodios de vómitos. Desesperada busqué al Dr. Carmona para ver si había algún opción. Inicié el tratamiento de acupuntura y desde la primera sesión me sentí diferente. Al completar 2 semanas de tratamiento la mejoría es considerable; la llenura se me quitó y logro hacer una mejor digestión. Las náuseas al inicio se fueron disminuyendo en frecuencia e intensidad, hasta el punto de su completa resolución. Muy raramente tengo leves “achaques”. Muchas gracias Dr. Carmona por ayudarme a tener una mejor calidad de vida y así disfrutar de este embarazo.
Mi nombre es Cecilia Esquivel Oviedo y tengo 51 años. Desde mayo 2012 he tenido una crisis de dolor de columna y cadera espantoso y al día de hoy me encuentro prácticamente fuera de la crisis, caminando, etc. Ha sido un proceso lento, pero seguro, en donde el Dr. Carmona se ha dedicado con toda su profesión y su amor humano a aliviar mi problema y a devolver las esperanzas que la vida me regala. El trato humano en esta clínica ha sido de primera y algo que me gustó mucho es que antes de cada terapia se preocupan por preguntar de los avances o “no” de las terapias anteriores. Mil gracias por toda su ayuda y mil bendiciones de Dios nuestro Señor. Cecilia Esquivel Oviedo
Había dejado de fumar en 1995, en ese momento tenía 20 años de fumar un paquete diario. A principios del 2011 empecé de nuevo a fumar, retomé la adicción por problemas personales muy serios. Fui aumentando la cantidad de cigarros y los malestares en la salud aparecieron inmediatamente. Sentía la necesidad de dejar de fumar como una necesidad urgente. Una doctora psiquiatra me recomendó al doctor Mauricio Carmona. Siempre he creído en la acupuntura como medicina alternativa. Con mucha fe llamé al doctor y saqué una cita, eran los primeros días de enero del 2013 Mi problema de ansiedad y depresión están siendo tratados con medicamentos. Sentía que tomaba demasiada pastilla y mi estado de ánimo más el síndrome de abstinencia del cigarro me hacían sentir muy mal, lloraba inclusive. Desde los primeros días del tratamiento con acupuntura, se eliminó considerablemente la necesidad de fumar, retomé poco a poco el ejercicio. Cuando sentí que ya podía superar la necesidad de fumar, un mes después del inicio del tratamiento con acupuntura, le solicité al doctor que me siguiera atendiendo por mis problemas emocionales sobre todo la ansiedad y la depresión. Desde junio logré disminuir la cantidad de antidepresivo y empecé a dormir mejo, ya con menos pastillas. Al día de hoy, mis problemas personales siguen siendo fuertes pero gracias a la acupuntura y a la bondad y ética del doctor Carmona mi estado de ánimo se ha estabilizado y ya no tengo ganas de fumar. He soñado mucho que estoy fumando y cuando despierto me siento feliz de saber que sólo fue un sueño. Laura González Alvarez
Cansada, adolorida, angustiada y sin mi habitual alegría y entusiasmo por la vida, así llegué a la consulta de la Dra. Yasmín Chotocruz en la Clínica Balance y Bienestar. Después de dos intervenciones quirúrgicas en un lapso de 5 años, una histerectomía parcial y una apendicetomía, empecé a experimentar quebrantos bastante severos en mi salud física y en mi comportamiento, sufría cambios severos en el estado anímico, con llanto fácil. Después de ser una persona activa y divertida me convertí en una persona agotada, terminando casi “a rastras” un día promedio de trabajo. Con tanta diversidad de síntomas y como profesional en salud, conocía de sobra las limitaciones que habría en la medicina tradicional para diagnosticar y tratar mi problema. Tendría que visitar posiblemente a muchos especialistas, con la desilusión y angustia de saber que muy posiblemente todos se concentrarían en solo una parte de mi problema obviando lo demás, así que intenté con todas mis fuerzas superar la situación mediante la sugestión positiva, pensé que si era optimista y me aferraba a mi estilo de vida todo regresaría a la normalidad en corto tiempo. Por supuesto la mejoría nunca llegó, todo lo contrario, cada vez me sentía peor. Hace más o menos un año y medio, con la intervención de una gran amiga preocupada por mi salud, me recomendó buscar alternativas; empecé mi tratamiento con la Dra. Chotocruz. Desde la consulta inicial tuve un buen presentimiento, la doctora me escuchó cuidadosamente y ese mismo día obtuve una explicación integral y científica de mi problema. Después de realizarme estudios empecé con los tratamientos, los cuáles con su acompañamiento, se fueron modificando de acuerdo a mis necesidades. Actualmente me siento mejor que nunca, hemos solucionado problemas de insomnio, gastrointestinales y hormonales. En términos generales he recuperado mi salud y mi energía. Agradezco a la Dra. Chotocruz su profesionalismo y compromiso. Con toda honestidad deseo que otras personas se puedan beneficiar de sus conocimientos, ahora no dejo pasar oportunidad para recomendar sus servicios a familiares, compañeros y amigos. Cintia Monge Blanco.